Este reflejo es uno de los reflejos de retirada que se caracterizan por un rápido alejamiento como una respuesta a la estimulación táctil de la región de la boca.
Se podría describir como el conejo asustado que se queda completamente paralizad en el sitio, incapaz de moverse.
Se debería inhibir antes de la semana 20 de gestación e integrarse en el Reflejo de Moro. Si persiste puede dar lugar a:
- Problemas visuales: problemas de acomodación, problemas binoculares, sensibilidad a la luz, pupilas muy dilatadas, mala visión periférica.
- Baja tolerancia al estrés.
- Hipersensibilidad a los sentidos, normalmente al tacto, al sonido, a la luz, a los cambios repentinos en el campo visual, vestibular o propioceptivo.
- Timidez extrema.
- Rigidez y poca flexibilidad.
Algunos muestran negativismo y comportamiento agresivo con berrinches frecuentes.
