Este reflejo está dividido en dos partes
Reflejo Tónico Laberíntico Anterior: Al inclinar la cabeza del niño hacia adelante sus brazos y piernas se flexionan adoptando la posición fetal
Debería estar integrado a los 3 o 4 meses después de nacer.
Reflejo Tónico Laberíntico Posterior: Cuando la cabeza del niño se inclina hacia atrás la totalidad de su cuerpo se extiende y el tono del cuello, espalda y piernas aumenta.
Se integra gradualmente desde las 6 semanas hasta los 3 años de edad
Este reflejo ayuda al niño a adaptarse a las nuevas condiciones gravitacionales después de nacer y le da una forma primitiva temprana de reaccionar a la fuerza gravitacional. El cambio de tono muscular estimula el sentido propioceptivo y le da la oportunidad de practicar el equilibrio, mejorar el tono muscular y la propiocepción.
Si persiste alguna de las dos partes de este reflejo puede dar lugar a:
- Disfunciones oculomotoras: dificultades de percepción visual o de percepción espacial que pueden afectar a la lectura y a la escritura, tendencia al estrabismo.
- Problemas posturales, hipotonicidad o hipertonicidad muscular.
- Tendencia a andar de puntillas.
- Problemas vestibulares: pobre sentido del equilibrio, propenso a marearse en los coches.
- No le gustan las actividades deportivas.
- Habilidad pobre para tareas que implican secuencias.
Malas técnicas de organización.
