Este reflejo se activa presionando ligeramente las palmas de las manos. El niño abre la boca e inclina la cabeza hacia adelante o a un lado.
Se inhibe a los 3 o 4 meses. Si permanece activo puede originar:
- Dificultades con la motricidad fina de las manos: le cuesta atarse los cordones de los zapatos, abrocharse los botones, mala caligrafía.
- Bajo tono muscular en las manos e hiperflexibilidad en los dedos.
- Dificultades con el lenguaje y la articulación del habla.
Movimientos involuntarios de la boca y de la lengua cuando escribe, toca un instrumento o usa las tijeras.

