Al estimular la parte lateral externa de la planta del pie, el dedo pulgar se extiende y los otros dedos se abren en abanico.
Este reflejo es importante para preparar los pies para andar e influye no sólo en los pies sino también en las piernas, caderas y la columna lumbar.
Se desarrolla durante el primer mes de vida y se debería integrar a los dos años de edad.
En caso de no desarrollarse puede dar lugar a
- Pies planos.
- Andan apoyando la parte interna del pie.
- Niños lentos, que no les gusta andar.
En caso de persistir puede dar lugar a.
- Andar con la parte externa del pie y las caderas rotadas hacia afuera.
Tensión en los pies y en las piernas

