El reflejo de Moro es una reacción involuntaria a la amenaza. Es el que hace que repentinamente el bebé abra sus brazos mientras inhala aire y después se abrace llorando como respuesta a un estímulo repentino vestibular, auditivo, visual, táctil o propioceptivo. Su papel como mecanismo de supervivencia en los primeros meses de vida es el de alertar, pedir y buscar ayuda.
Debería estar inhibido aproximadamente a los cuatro meses de vida. Si persiste puede causar los siguientes síntomas:
- Problemas visuales: poca reacción pupilar a la luz, fotosensibilidad, dificultad para leer letras negras sobre fondo blanco, cansancio con la luz fluorescente, no pueden ignorar material visual irrelevante en su campo de visión, tendencia a cruzar los ojos tanto en distancias cortas como lejanas.
- Problemas vestibulares: mareos con el movimiento, problemas de equilibrio y coordinación.
- Problemas auditivos: hipersensibilidad a sonidos específicos, dificultad para excluir ruidos de fondo.
- Hipersensibilidad al tacto.
- Alergias e inmunidad deficiente: asma, eczemas, infecciones.
- Timidez física-
- Reacciones excesivas a los estímulos.
- Ansiedad sin motivo y angustia.
- Dificultad para tomar decisiones.
Ego débil, baja autestima.
